sábado, 2 de mayo de 2009

Somos libres ante la luna

Tocarte con mis manos es tocar el corazón de lo eterno. Nuestro amor se renueva cada día, se convierte en energía pura de dulce responsabilidad. Escribimos éste sentir con luz de luna, entre las hojas de los árboles, en la inmensidad de la noche. Tu pensamiento se concilió con mi corazón y convertimos nuestro idioma en una sola palabra que le puso sello a nuestro amor.
Somos libres ante la luna de la noche y sus estrellas, mientras, cerramos los ojos al universo. Las errantes luciérnagas alumbran los besos en las noches tranquilas, con su luna proyectada en tu tibio aroma, en tus cálidas manos, en tu sutil abrazo.