viernes, 22 de mayo de 2009

Todo se vuelve nuevo


El brillo del sol se convierte en millones de estrellas reflejadas en el mar, mientras la mirada ahonda amorosa. Se dirige la vida con los brazos abiertos, el cielo, el mar, el tiempo, todo se vuelve nuevo, se percibe el beso que en misteriosa llegada se vive y vá dejando encantos de emociones inexplicadas. Emana la suavidad de seda en cada ola, como hebra de sutil plumaje, intensa como vibración armoniosa, donde el alma sin saber abre ventanas al infinito.
Todo se vuelve nuevo, hasta el humilde polvo que se lleva en los zapatos...