viernes, 19 de junio de 2009

Y luego las estrellas


El sol dá paso a la salida de la luna, se dibuja en el horizonte perdido entre nubes de plata, deja su caricia en el rostro de aguas profundas. La música de colores de cielo se escucha en la distancia, la noche trae sus trapecistas de viento mientras el agua bosteza su calidez, uniéndose a los diapasones de luceros que alumbran su inmensidad. La tierra palpita y se enciende como rosa en la noche, la canción del mar se vuelve arrullo de cuna, precursor de besos, de sueños, de caricias diluidas en el rumor de un atardecer. Y luego las estrellas vestidas de silencio, hacen que casi parezca eterno el instante.