viernes, 24 de abril de 2009

De la mano de lo sublime


Como no amarte si me fundo en tí con plenitud total, como los rayos de sol en las nubes, como penetra la luz de la luna en la oscura noche, como el rocío en los pétalos de una flor, como el metal en el fuego. En el amor, lo sagrado vá de la mano de lo sublime, de lo divino. No hay impaciencia alguna en tan anhelado encuentro existencial. Nada es malo, nada es bueno, nada es falso, nada es real, nada es cierto, nada es incierto. Quizás lo incierto de hoy, se convierta en lo cierto de mañana. Puede que sí, puede que no.
Hazte eterno, sigue el camino, agiliza el paso. Aquí y ahora, tengo para tí lo mejor de mí.

martes, 14 de abril de 2009

Mientras se borran las huellas


Caminar entre arena y espuma, mientras se borran las huellas. Atomos que se mueven sin parar, sin ningún orden específico, aunque la vida y el mundo giren ordenadamente en la arena que vive, en la playa infinita de un mar sin fin. Días remotos, siglos enteros de voces que se aprenden a escuchar, ondulaciones profundas, calladas y ajenas a las estaciones. Cantando van las horas mientras llega la noche, el tiempo se mide con los innumerables soles y lunas que se hacen perpetuas, sin poder juntarnos en un sólo lugar y a un mismo tiempo. Desde el río de un principio hasta la desembocadura de un fin, ni siquiera el amor puede modificar la realidad.