martes, 2 de noviembre de 2010

Hay tanto en un instante




El cielo azul oculta cuánto camino se ha andado. Hay tanto en un instante!... La luna se mece entre los árboles iluminando con su luz las alas del ocaso. Nada desvía el camino, no hay vacilaciones, el alma se concentra y el pensamiento vaga errante desviándose de todo lo que existe alrededor. En el alba de esta hermosa noche bordada de hojas ni siquiera soy capaz de dejar de escribir, son las letras que fluyen como río de agua fresca en mi mente. No se pueden borrar los inviernos, lo que sí se puede es confiar en algo que está más allá de todo, más allá del pensamiento, más allá de la vida misma. El amor por un instante hace valioso el más elevado pensamiento y más si se vive con grata calma.