sábado, 15 de mayo de 2010

Dejando en el aire un romance



El alma bohemia arranca suspiros y desafía la nostalgia, en todas partes va dejando en el aire un romance. Camina como lámpara encendida, girando en la incontenible rueda de la vida, convocando al amor en una permanente bienvenida. Sin descanso respira en los ríos de amor que transita, en la secreta melodía del tiempo, en el delirio y el rumbo que de su sentir precede, construye puentes en sus interminables pasos. No busca la perfección porque sabe que se pierde en los laberintos del ego, se asienta sobre el calor del corazón en el instante en que el amor se pide, regalando palabras como mansos arroyos llenos de júbilo, donde solo habita la insistencia. En el amor se resigna a la luz, a ese aire que sin descanso respira, a la belleza, al instante, a esa clara presencia que atraviesa el hecho de ser un alma.