viernes, 9 de julio de 2010

Cuando cambia el paisaje




La delicia asoma en las letras de un día que se inicia como suave hoja elegida, en ese milagro eterno de dulzura y reposo en que se aspira la esencia del despertar de la vida, en la túnica de cielo que se viste de rosa y envuelve la mirada con encantos y anhelos. Entre tanto el destino pone su acento en cada historia, en cada sitio, en cada hora. Sabiduría cautiva de silencios, se desliza sin hacer ruido, se llena de fuerza secreta pregonando brillo y linaje. La ruta del amor es el viento, la maravilla del alba y el desvelo en armonía de los celestes resplandores. Es que cuando cambia el paisaje se amasan eternidades.