viernes, 18 de marzo de 2011

Inquieta armonía



El universo reclama el movimiento, las nubes le siguen, se unen para formar una tormenta que permita que se escape la fuerza contenida y se liberen los muros del cielo. La energía se reúne y estalla libre como el peso de una nube que de repente precipita. Luego la transformación, la purificación, el cambio. El silencio le precede y la calma le sigue, así es la naturaleza, inquieta armonía en perfecta sincronía.