miércoles, 13 de abril de 2011

La mirada desde dentro hacia afuera



Existe un espacio reducido, único, lejano, relajado, distendido, silencioso, secreto, oculto, vacío y a la vez lleno de misterio, donde el alma se convierte en una ventana que conecta al mundo. Allí duermen los secretos, habita quien escribe mil palabras que no pueden ser leídas y si se pronunciaran no serían escuchadas. Ese espacio lleno de recuerdos sonámbulos, donde las luciérnagas se cuelan e iluminan los sentidos, donde se asoman los duendes con su magia y el universo se convierte en juguete de un sueño, es allí donde los secretos nunca despiertan. Los pensamientos se deslizan en el cielo cuando se pinta el color de la noche, se devela lo propio, lo ajeno, la mirada desde dentro hacia afuera, paisajes imposibles cubiertos con nubes de sueños y el viento siempre viene a cerrar las ventanas en las horas sin tiempo, porque más allá de los ojos, no se es indispensable.