sábado, 13 de agosto de 2011

Conquistar lo desconocido


En ocasiones la realidad se escapa detrás de las estrellas y aparece de nuevo al amanecer como una presencia minúscula que abarca todo. En el inevitable silencio sale el sol y con su corona de cristal, vá pintando los hilos de las nubes como musas sin nombre, para que la razón encuentre el camino que descubran los ojos. El mar se hace a veces familiar, a veces totalmente ajeno y a veces dibujamos mapas sobre sus aguas que nos conducen a conquistar lo desconocido. El mundo se detiene por un instante como una muestra de lo que está por llegar pero la ola siempre se aleja cuando intentamos atraparla con las manos.