miércoles, 18 de mayo de 2011

Por el simple gusto de ver



Percibir el mundo virgen de preguntas, recibir el mundo en los ojos de la imaginación, ojos que no toman pero reciben en el silencio absoluto de la mente.
Mirar la belleza del mundo y caminar, encontrar el camino para llegar al corazón, a esa magia que despierta la emoción de colores nuevos. Ver por el simple gusto de ver, aligerarse para volar, reconocer lo que somos, dejar que el viento susurre. Es hermoso descubrir desde que lugar de nosotros vemos el mundo.