sábado, 5 de mayo de 2012

Los días no son tan largos




Mil y una intención que lleva el viento en el manso fluir del Universo, nubes que llenan la copa de un instante de vida. Allá donde se detiene el tiempo, en ese perfecto compás de un gesto ligero, intento encontrarme, llego a los recodos de mi mente que se entrega a los restos que van quedando del ocaso.
Ser en un sólo segundo, percibir el color en un instante del tiempo, en esa porción de paraíso, donde un día volaron las caricias. Los días no son tan largos para ser olvidados, ni siquiera más allá del horizonte infinito e impredecible.