sábado, 30 de noviembre de 2013

Libre de tiempo



Mirar el cielo, la luna, las estrellas, mirar sin un sólo movimiento de la mente entonces se puede ver realmente su extraordinaria belleza. Que la mente perciba sin agitación alguna. No hay disciplina, ni práctica, ni método por el cual se pueda aprender a percibir. Percibir es una experiencia asombrosa, personal y proviene de la naturaleza profunda del ser. Una mente libre de conocimiento, libre de toda experiencia, puede percibir. La mente no hay que desgastarla, hay que usarla. La mente ha de estar libre de tiempo, sin pensar en función de distancia o espacio, sin horizonte, sin ancla.