viernes, 10 de enero de 2014

De repente todo fluye








Todo en la vida es un reflejo de nuestro estado interior. Observamos y es como un espejo, lleno de transparencia, pero que muchas veces es opacado por nuestros pensamientos. Observar sin juicio permite ver la realidad tal y como es. La conexión se establece al instante...de repente todo fluye. La historia no es más que lo que está guardado en nuestra mente. Siempre habrá algo que nos las hace convertir en presente, con sus variantes, pero procedente del mismo origen. No es fácil mantener constantemente la atención puesta en la observación, pero bien vale la pena intentarlo.