lunes, 30 de junio de 2014

El tono uniforme de la vida






Siempre aparece un catalizador que rompe el tono uniforme de la vida. A veces toca cambiar de dirección y redirigir la energía. Se sigue con lo que se está haciendo, caminar tranquilamente, día tras día, excepto que ya, nada es lo mismo. Se mira hacia atrás con desapego, se mira a todas partes en la dirección correcta. Sin preocupación por los porqué, ni nada que no sea la vida cotidiana. La quietud del espíritu anula todo enojo y la duda no sobrevive a la confianza alegre. Es el contento de vivir, donde cada instante es un privilegio.